El roce hace el cariño…

¡Y sí!, el roce hace el cariño, lo sabemos. Sin embargo, no lo consideramos así cada vez que vamos a hacer la compra. Nos han enseñado a llenarnos de bolsas y de pensamientos que calman la conciencia. Para cada artículo, una bolsa. Para cada bolsa un pensamiento de –Yo las reutilizo-. ¿Cuántas veces vamos a comprar a la semana o al mes?  ¿Cuántas veces damos usos a las bolsas que pensamos reutilizar?  Si de verdad las reutilizáramos, no acabarían atrapadas en los cardones que coronan el vertedero de Juan Grande ofreciendo una imagen dantesca. Esto ocurre con una parte de ellas, pero luego están las que continúan el camino con el viento hacia nuestros espacios sagrados de cultivo, de tiempo libre o nuestra conductora del alma, la mar, produciendo estragos de los que se cuenta muy poco.

A las ciruelas de Alborinco, a los pepinos, a las papas, a los puerros….a todo lo que está en alborinco le encanta el contacto. Nuestros productos andan revolucionados quejándose del uso de las bolsas para todo. Adoran la conversación al desnudo… sin barreras. Esa sana costumbre la tienen desde que estaban en el huerto.

Muchas personas ya tienen la maña de atrapar una cajita vacía, metiendo en ella todos los artículos, sin necesidad de una bolsa para todo. Hacen uso de una bolsa para lo imprescindible, digamos calabazas cortadas, fresas, cosas muy menudas o húmedas… Y para lo imprescindible es fantástico que reutilicemos bolsas, pero sería mucho más fantástico que giráramos aún más la tuerca y laváramos las bolsas para seguir usándolas… y soñando otro escenario, ¿te imaginas que tuviéramos nuestros “taper” preparados para llevarnos nuestra comprita sin necesidad de bolsas?

Esta semana proponemos que tomemos conciencia y reflexionemos sobre las andanzas de una inocente bolsa y de la presencia que tiene en nuestras vidas. ¿Quién no tiene cantidades de bolsas en casa a la espera del toque de salida para ser usadas con “algo”, reponiendo constantemente el cajón de las bolsas porque una vez que son usadas para “un algo” ya se desechan? A ese gesto muchas personas le llaman reciclar. Salgamos de dudas. Reciclar es aplicar un proceso industrial. Reflexionemos  también sobre el reciclaje. ¿Se debe reciclar como solución ideal, sin tomar conciencia de la minimización y la reducción del consumo de lo innecesario? Piensa que el reciclado es costoso, consumidor de energía y contaminante y además los plásticos son dificilmente reciclables. Los materiales plásticos sólo admiten en su composición entre el 5 y el 10 % de plástico usado. No asi ocurre con el vidrio que admite el 100%  de vidrio usado, una tonelada de vidrio usado produce una tonelada de botellas diferentes en forma o color, pero una tonelada. No obstante lo más inteligente y solidario  debería de ser reciclar sólo lo imprescindible. Una toma de conciencia positiva genera cambios positivos.

¡Pues lo dicho!, que a nuestra fruta y verdura le gusta el contacto… el roce las estimula y las vuelve más simpáticas y sabrosas… ¿las vas a privar de ese gusto?…  ¿verdad que no? para comprobarlo acaricia la foto con el ratoncito y veráss como se descarga la lista semanal, suave, suaaaave.

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