Gran Canaria y el Km0 psicológico

Antes de las cuatro ruedas, cuando se gastaban suelas, seguramente Gran Canaria era un territorio donde el lejos y el cerca estaban tan diferenciados como las estaciones de verano y de invierno.

La relatividad del ceIMG_2440rca y lejos era una cuestión temporal y económica.Llegó el vehículo y, como las estaciones hoy en día, que andan en líneas poco claras, los cercas y los lejos también. La cuestión temporal se rodó dejando de ser el mayor limitante.

En la actualidad el cerca y el lejos se mide en euros, kms y kgs de CO2 emitidos a la atmósfera.

Gran Canaria es una isla. Las distancias pertenecen al mundo de las emociones y de las sensaciones.

Es común en este momento escuchar hablar de productos de cercanía y de km0.

Esta idea está tomando fuerza con el objeto de concienciar en el acto de consumo.

Se está haciendo hincapié en que adquiramos productos locales. Este enfoque no es nuevo. Los pequeños agricultores, los que se han dedicado al sector ecológico, llevan reclamándolo desde hace más de 30 años. Lo que es nuevo es que la solicitud se haga desde las esferas políticas. Las administraciones, milagrosamente, empiezan a interesarse por este asunto y empiezan a hablar de la aplicación de políticas que apoyan el desarrollo agrícola local.

El gesto sería más creíble si no estuviera asociado a estupendas subvenciones europeas por las que pugnarán elaborando proyectos y propuestas con el corte adecuado paraIMG_2441 que sean concedidas.

Saliéndonos del km0 que volveremos a retomar más adelante, nos preguntamos ¿Qué pasó con todas las subvenciones que vinieron desde aproximadamente 1992, tratando de desarrollar sectores de toda índole?.

Salvando algún que otro caso que prosperó con el trabajo desarrollado a través de alguna subvención destinada a proyectos con finalidad muy clara, en general hemos empeorado y las políticas se han alejado de las realidades y necesidades de la sociedad encaminada hacia un modelo saludable y de futuro.

Las iniciativas que tuvieron éxito no representan al conjunto de la sociedad, y han quedado como negocios particulares que no necesariamente están vinculados al bien común.

En cuanto se vino abajo la construcción, motor económico de prácticamente todo el territorio, donde Gran Canaria también estaba sumada de manera clara a esa linea, nos hundimos en una profunda crisis que afectó directamente a las familias.

La imagen que queda como metáfora, es la del agricultor y el tractor en la época de las subvenciones.

La gran mayoría tiene un tractor que no usa porque a alguien se le ocurrió que todos los agricultores necesitaban uno.

Volvamos al km0, punto de partida hacia algún lugar.

La intención actual de esta campaña con aparente noble corte de consumir productos de cercanía, es apoyar el desarrollo del sector agrícola y ganadero local, frenando el disparate existente en cuanto a la huella ecológica y la competencia desleal de productos de la zona frente a productos foráneos.

Estos doctorados en política, han necesitado décadas y fondos europeos para que se les alumbre la luz. Pero advertimos, esta luz que se alumbra puede convertirse en una nueva herramienta perversa.

Aquí queremos subrayar la idea de la importancia del consumidor informado. Desde la administración se están dando mensajes de “consume productos de cercanía, productos locales, productos km0”, pero se está olvidando el cómo. Partiendo de un ejemplo que puede ser una lechuga producida localmente, ¿Es lo mismo que esté tratada con química, bajo invernadero, de producción hidropónica, con mano de obra barata que una sin química, al aire libre, sobre suelo, con trabajadores que perciben salarios dignos?, ¿es lo mismo adquirirla en una gran superficie que compra terrenos en la isla, hace contratos basura, compra las semillas a las multinacionales, pero anuncia vender productos locales que obtenerla en pequeños comercios locales con contacto directo de los que la producen bajo prácticas limpias?.

La administración, por ahora, no entra a valorar estas cuestiones, como tampoco entra valorar otras donde lanza ideas y pone recursos sin tener en cuenta las consecuencias al sector a largo plazo.

Esa forma de trabajar casi al tun- tun, llena de buenas intenciones, beneficia directamente a las grandes superficies dejando a los agricultores y a los consumidores nuevamente en medio de la indefensión.IMG_2335

Ahora vamos de lleno con el km0 psicológico. Antes explicaremos con sencillez qué significa la huella ecológica. Es el coste ambiental que ejercemos cada una de las personas de este planeta por el simple hecho de existir. Gasto de agua, contaminación, modificación de la naturaleza etc.

Esta será mayor o menor según nuestros hábitos y sensibilidad al respecto.

Dentro de la huella ecológica de cada cual, entra de manera directa la despensa, que a su vez repercute directamente en el lienzo que se dibuja en nuestro paisaje.

No olvidemos que gran Canaria es una isla y muchas veces nos vemos traduciendo comportamientos y pensamientos continentales a un espacio reducido.

Para apoyar a un agricultor, sentimos que la distancia de Telde a Las Palmas es como ir de Francia a Italia.

En nuestra concepción del cerca lejos, sabemos que ese desplazamiento es algo descabellado porque gastamos demasiada gasolina y supone a la parte psicológica sensibilizada con el medio ambiente, una huella ecológica alta.

En realidad son 30 minutos de trayecto y 24 km de distancia que equivale aproximadamente a 4gr de CO2

Con mucha razón nos acogemos a la enmienda del coste energético que nos han contado para seguir comprando en el supermercado más cercano productos de fuera, o en las grandes superficies que solemos tener también bastante próximas.

Sin embargo cada fin de semana la afluencia de coches que va de Las Palmas a Maspalomas es, como mínimo, considerable. 63 km y 50 minutos . Estos trayectos psicológicamente no nos duelen tanto porque ha interesado mucho convencernos de la importancia del crecimiento económico y del motor turístico que hay en la isla. En ese desplazamiento está el convencimiento de que somos turismo local y como tal, apoyamos la recuperación de la economía.

Si pensamos en ir a buscar una cesta de verdura, la excusa ante la insistencia del agricultor es – esta muy lejos-. Para ir a Maspalomas la respuesta ante el asombro del trayecto es, -llego en un momentito- y ya con algo de soberbia- ¡para algo tengo coche!.

Igual que disponemos de supermercados a la vuelta de la esquina en cualquier lugar de la isla, y comprIMG_2107amos en él por no desplazarnos, tenemos playas cercanas en cualquier parte, porque vivimos en una isla rodeada de costa. Aquí queda justiicado el argumento de la interpretación a conveniencia del Km0,por lo que le hemos denominado psicológico.

 

Con este mensaje no pretendemos desandar lo andado ya que hay que reconocer que se ha evolucionado y se sigue haciendo en cuanto a conciencia y actuación, sino proponer un plan como estrategia para apoyar el desarrollo agrícola y ganadero en el punto en el que estamos. Pretendemos destacar la importancia del cómo lo queremos hacer y del cómo lo vamos a hacer, en este momento de incipiente construcción de otro paradigma.

Las personas consumidoras son la herramienta más poderosa de la agricultura y de la ganadería. Si se estuviera pintando un cuadro , los productores son el lienzo y los consumidores los pinceles.

Desde Alborinco hemos comprobado con la práctica, la importancia de agricultores y consumidores trabajando codo con codo.

Para llegar a donde estamos, con agricultores cada vez más organizados, consumidores cada vez más concienciados, hemos necesitado constancia, perseverancia y una idea fija: querer cambiar nuestro entorno, defender y valorar al agricultor y al consumidor y verlos a ambos en un tándem.

Las subvenciones jamás han estado en nuestra operativa ni expectativas.

Necesitamos trasladar la imagen gráfica de la agricultura y la ganadería sobre el territorio de manera real y entretejida, donde se solucionarían muchas cuestiones ambientales y sociales. Necesitamos trasladar la idea de la comunidad agraria, donde cada cual tenga claro cuál es su papel. COn una visión conjunta es más fácil construir algo común.

Proponemos una toma de conciencia profunda. Necesitamos un pensamiento vanguardista. Necesitamos dar un paso más tomando contacto apasionado con la despensa y la importancia de que sea local,no sólo como elemento diferenciador, sino vital, aunque de entrada supongan desplazamientos incoherentes.

Tengamos en cuenta que ya existen organizaciones como Alborinco, facilitadores para que los productos que necesitas los encuentres en un sólo lugar sin tener que desplazarte a varias fincas.

IMG_2302Debemos empezar a relacionar imágenes como si estuviéramos uniendo flechas. Si consumes productos locales la flechita corresponde con una imagen real de una finca concreta con un rostro verdadero. Dejemos de aceptar la hegemonía del mercado que nos aleja de las realidades mostrándonos sólo lo que les interesa.

Con este pensamiento y actuación de vanguardia, poco a poco los puntos de venta éticos se irán repartiendo por el territorio y los consumidores no tendrán que desplazarse a buscar una cesta de verdura de Las Palmas a Telde, por ejemplo, con la sensación de ir de Italia a Francia.

Las condiciones de esta isla nos permite poner en marcha procesos interesantísimos como el que está ocurriendo en Alborinco. Agricultores y consumidores reconociéndose mientras se sigue trabajando humildemente e la construcción de un modelo agrícola y social que de sentido a la comunidad.

 

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