La nueva aventura de Alborinco: ¿Queremos sólo vender o caminar en una transformación social?

Hola una semanita más,

Seguimos felices, felices de verdad y tenemos motivos para ello.

Alborinco comienza una nueva etapa.

Vamos caminando cada vez más en la utopía. Te lo contaremos despacito y con buena letra, y por supuesto, con buen gusto, porque ya sabes lo que disfrutamos escribiendo. 

Primero vamos a lo primero, que es la parte del alimento mundano. No tan mundano ya que le ponemos poesía, porque, no es lo mismo la sandía onomatopéyica de Alborinco, que cualquier otra llena de insulsez, apresurada en la producción, alimentada sin cariño, recogida bajo la presión de los precios del mercado o llena de miles de kilómetros. IMG_6041

La llamamos onomatopéyica porque no podemos dejar de hacer sonidos del tipo MMMM…Yossss…Wuaaaaaassss…

En breve empezarán a llegar las frutitas del verano. Ya nos anunciaron que ha madurado una primera manga…¡¡es la que anuncia que el resto andan cerca!!

Ha llegado el día de San Juan sin una triste piñita en Alborinco para asar. Todo tiene un por qué. Jonay, el que planta el millo para el gofio,el que en esta fecha tendría piñas, lleva toda la temporada sin cultivar la tierra porque un ternero le rompió los ligamentos de la rodilla. Sigue de baja después de operarse. El resto de agricultores se han dedicado a otras cosas y nadie pensó en la piña de San Juan.

Con esta fragilidad en las producciones, nos posicionamos. Nos negamos a entrar en el juego de comprar piñas a precios escandalosos por el simple hecho de que es el día de San Juan.

Las piñas de San Juan suena al día de los difuntos, fecha en la que las flores son una verdadera clavada. No entramos en el juego.  

Si no hay piñas, no asamos piñas. Lo importante es encontrarnos y festejar…¡¡hay pimientos, papas, calabacín, cebollas, remolachas!!…¡¡qué rico pinchito para asar en la hoguera de San Juan!!. 

A esto suma la fruta que empieza a llegar.  

El día de San Juan, con nombre religioso y significado religioso para muchas personas, tiene origen pagano, anclado a la tierra.

Se celebraba la llegada del solsticio de verano, fecha de enormes fuerzas naturales que empiezan a anunciar el comienzo de los días cada vez más cortos hasta llegar el invierno, dicen unos. Otros dicen que celebran que los días tienen más horas de luz.

Hay quien argumenta que la costumbre que ha llegado hasta nuestros días de encender hogueras, era para dar más fuerza al sol. Hay otras teoría que dicen que era para deshacerse de lo viejo. Lo que parece evidente es que esa noche es como un ombligo de conexión con la vida, una linea divisoria entre los días más largos y los más cortos.

La noche del 23 al 24 de Junio es el momento del reseteo. Todas las fuerzas telúricas se confabulan y existen varias costumbres que han llegado hasta hoy bajo la tradición oral, para que limpiemos el disco duro celular, emocional, mental y material.

La hoguera es lo más popular, aunque ya en pocos lugares se siguen haciendo de manera familiar por eso de los incendios. 12728775_990453717668943_6290692174533107768_n

Las palanganas con pétalos, las predicciones de enamorados, de viajes, de moratoria de la vida han ido quedando en noches de encuentro con conciertos y actos organizados por ayuntamientos o asociaciones y fuegos de artificio preciosos que dilapidan dinero que bien podían destinarse a educación…no sé si a ti te pasa, pero ver las estrelllas en el cielo es todo un honor frente a la humareda, ruido de guerra y cenizas que caen indiscriminadamente al tiempo que se exclaman ¡¡ohhhsess!! ante la imagen de dibujos de palmeras y cosas por el estilo que que tapan el verdadero espectáculo que sale sólo cada noche, pegado a la luna.

Dejamos el día de San Juan y vamos a hablarte de la nueva etapa en la que ha comenzado Alborinco.

Resulta que como te hemos dicho en múltiples ocasiones, Alborinco no es una tienda, es un sitio, un lugar con habitantes, tiempo y costumbres.

La palabra sitio es una forma de definir una aldea y que está muy inserta en el vocabulario canario. Fernando Sabaté lo menciona en su articulo “El territorio rural como encuentro entre la naturaleza y la cultura humana. Reflexiones sobre la construcción histórica y su crisis contemporánea”

El espíritu de Alborinco y su naturaleza está muy alejada de la venta de fruta y verdura como fin en sí mismo. 

Entonces…

¿Qué se pretende?. Volver a reprogramar una sociedad agraria campesina desde un planteamiento actual. No se trata de volver al pasado. Estamos en momento presente. 

¿Y cómo se hace?. Paso a paso, al golpito o a la caricia. Preferimos lo segundo. Con mucha paciencia. IMG_1071

¿Quienes intervienen?, la sociedad al completo. Tú, yo y todos los demás. 

¿Por qué?, porque todas las personas, seamos lo que seamos, nos dediquemos a lo que nos dediquemos, precisamos comer. Pretendemos un modelo sistémico. 

¿Para qué?, para intentar cambiar el entorno que nos rodea, mejorar los derechos de los agricultores y de los consumidores, apoyar la creación de un tipo de vida más justa, amortiguar los problemas que hoy en día parecen de difícil solución, relacionados con el medio ambiente y la agricultura, recuperar la diversidad generada por la actividad del sector primario, aportar felicidad, paisaje sano, dinamismo y todas las cosas que puedas imaginar que aportarían mejoras a nuestra sociedad. Soñamos con un mundo donde los niños y los ancianos tengan un sitio y formen parte de él, los agricultores tengan un lugar respetable, donde todas las personas dispongamos de espacios amables, dejando a un lado la sensación de ser seres envasados con fecha de caducidad.

Para caminar en esta utopía, los agricultores tienen que cultivar y vender su mercancía a los consumidores que precisan este producto, La vida es así, no la he inventado yo…je

El márketing de las necesidades creadas nos convierte en clientes a unos y en empresarios a otros. Alborinco pretende desdibujar al cliente y al empresario de la tierra, para dejar relucir al agricultor y al consumidor, siendo ambos una mezcla de los dos.

Piria, la mujer con manos de raíces

Piria, la mujer con manos de raíces

Partiendo de aquí, te vamos a poner en antecedentes de manera resumida.

Alborinco tiene su origen en el deseo de defender el suelo agrícola local y en hacer llegar los productos sanos y sin química a toda la sociedad, acuñando el término “lógico” frente al “ecológico”. Observábamos que lo ecológico iba destinado a una élite minoritaria.

Recalcamos, para que te quede muy claro, que en Alborinco no entra nada que no sea trabajado bajo prácticas ecológicas, y por el modelo en el que están los agricultores, la mayoría tienen la certificación ROPE, ya que le venden a tiendas certificadas.

En alborinco, sin recursos económicos, sin organización, sin subvenciones ni apoyos, empezamos a trabajar hace ya más de doce años.

En ese momento sabíamos que esta idea debía funcionar por sí misma. Tenía que equilibrarse la ideología con la economía, el corazón con la mente. Nada de cuotas, nada de subvenciones, nada de medidas asistencialistas.  

El primer paso era poner en marcha lo que podía ser el motor económico, la venta.

El trato hacia los agricultores era con criterios de transparencia. Los que se iban sumando formaban parte de las decisiones en cuanto a los precios y calidades del producto. Estaba implícito en el espíritu de Alborinco la prohibición de la especulación y el traer producto de fuera, haciendo daño al productor local. Primaba la motivación para que cultivaran aquello que necesitábamos.

Paralelamente había que demostrarlos que los consumidores querían un modelo donde los agricultores fueran visibles y cercanos. Los consumidores debían conocer el lugar de donde procedían los alimentos. De ahí los encuentros que se empezaron a establecer como una visita obligada con carácter lúdico y de refuerzo, donde tanto agricultores como consumidores tienen la oportunidad de intercambiar impresiones, expresando los agricultores su realidad y los consumidores sus deseos.

Paralelamente había que organizar al grupo de agricultores como un equipo de trabajo coordinado, eliminando la sensación de competencia entre ellos.

Paralelamente era necesario sensibilizar a los consumidores de lo importante que era su papel y la necesidad de adaptación con un alto grado de paciencia ya que trabajar con las planificaciones no era tarea fácil, cuando todo el tejido agrícola estába destruído tanto territorialmente como emocionalmente.

PAralelamente el equipo de coordinación tenía que estar en permanente reciclaje y actualización de formas de trabajo para conseguir un modelo eficiente.

Se trabajó duro en un diseño de venta donde una de las fórmulas era la concentración de horarios para una mayor eficiencia. Fue necesario el crecimiento persona para llegar a ser un equipo coordinado capaz de estar por encima de las miserias humanas. 

Se fue construyendo el sitio, teniendo como eje central central la venta. Era la excusa para seguir caminando hacia la utopía.IMG_1951

El sitio fue cambiando. Pasó de un garaje particular lleno de magia clandestina, a ser un local con figura empresarial, hasta llegar al día de hoy donde es un establecimiento en toda regla con carácter de tienda de comestibles.

Ese es el cascarón,el espíritu es el de un grupo de personas que siguen trabajando para mejorar el entorno con un carácter plenamente subversivo.

Llegamos al día de hoy donde somos lo que ves, la apariencia de un establecimiento de confianza con un modo de trabajar lleno de corazón y contenido humano, donde creemos profundamente que otro mundo es posible.

Donde sin querer cambiar el mundo vamos cambiando nosotras y ya con eso todo cambia.

El ensayo-error ha sido y sigue siendo la tónica. Somos un experimento con conciencia de serlo.

Llegadas a este punto, necesitamos dar un paso más para evitar convertirnos en lo que no queremos: ser una tienda únicamente.

Esta semana los agricultores y el equipo de coordinación nos hicimos la pregunta: ¿Qué queremos, sólo vender verdura o empezar a trabajar en el aspecto más social?.

La respuesta fue clara. Los agricultores manifestaron la ilusión por empezar a trabajar en la creación de una asociación con un objetivo común: reprogramar la comunidad agrario campesina. Este es el marco que agrupa todas esas lineas que fomentamos: soberanía alimentaria, dignidad a quienes cultivan, seguridad a quienes consumen, producción local, coherencia en la vuelta al sector primario…

IMG_1956La gran noticia es que esta asociación necesita también de los consumidores. Sí, no se hace diferencia entre consumidores y agricultores, porque los unos pierden sentido sin los otros cuando hablamos de reprogramar una sociedad que tenga derecho a los alimentos y a la calidad de vida desde que abre los ojos y se asoma a la ventana. Los agricultores también son consumidores, obviamente.

Este verano lo aprovecharemos para ir informando a los consumidores y hacerlos partícipes de este nuevo paso dentro de Alborinco para ir diseñando ese nuevo paso que empezaremos a dar.

A partir de la próxima semana daremos varias fechas para ir informando y escuchando tus impresiones.

Otra buena noticia es que ya se ha creado el grupo para empezar a trabajar en la autocertificación de los productos de Alborinco.

La próxima semana nos extenderemos en este apartado.

Esta semana te hemos contado cosas que son muy importante para que puedas entender qué apoyas cuando vienes a Alborinco. No sólo te llevas un producto que necesitas sino que permites que sigamos adelante con toda la parte ideológica que es la que nos mantiene en este sitio, apostando cada día con la misma ilusión del primero, porque hemos visto los cambios, porque ya no es un sueño en la cabeza, es una realidad.

La asociación es este caso no comienza en el registro de asociaciones que le da potestad para funcionar , la asociación en Alborinco se plantea como una herramienta necesaria en este momento para seguir construyendo aquello en lo que creemos. Y lo más importante es que los agricultores también lo han sentido así.

Lo vamos a intentar…Comenzamos en la aventura. No tenemos nada que perder. Recuerda que el consumo es un acto político muy poderoso. Una imagen muy gráfica es “los limoneros en mi isla se mantendrán si yo consumo esos limones”.

 

Ahora pasamos a invitarte a asistir al más maravilloso, más majestuoso,  más increíble acto de asomarse a la ventana de nuestro territorio. A los barrancos, a las playas, a las montañas…a las pequeñas fiestas de pueblo y de barrio que comienzan…

Y sí, se nos olvidaba. Mónica Lleó tiene un programa de introducción a los idiomas muy atractivo para niños. En TElde se está organizando un grupo para que nos sorprenda esta actriz que le pega a las lenguas, al yoga y a la diversión segura…

Así acabamos esta semana.

Sé muy feliz.

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