Lázaro González Pérez y la maquila

La molienda, los molineros y las molineras, todo lo relacionado con los molinos ha estado presente a lo largo de nuestra civilización, siendo además fuente de inspiración para obras literarias del más diverso estilo. El personaje de Lázaro González Pérez relataba que “… estando mi madre una noche en la aceña, preñada de mí, tomole el parto y pariome allí…” en un pasaje de una de las obras de la picaresca más universal de nuestra literatura: Lazarillo de Tormes. La aceña a la que se refería Lázaro, es un molino movido por el agua, ese es su significado, situado en un rio, en este caso del Tormes (Salamanca) y por extensión junto a cualquier arroyo o cauce donde fluya el agua cuyo discurrir aprovecha como fuerza motriz.

En nuestra isla de Gran Canaria existen vestigios de muchas aceñas que aprovechaban los caudales de heredades de regantes o aguas propias para moler los granos. También dos o tres en estado de funcionamiento. El conjunto era muy común a todos: un cajón de obra (piedra y cal) denominado “cubo” donde entraba el agua de la acequia en cuya parte inferior, tras una paleta a modo de válvula que regulaba la salida, se situaba una rueda que era movida por el agua liberada del cubo al impactar contra sus álabes. Según fuera la altura del agua en el cubo se procuraba mayor o menor presión para regular la velocidad de esta rueda la cual, conectada con engranajes o correas, movía la piedra volandera que por fricción contra lo otra piedra fija, la solera, trituraba los granos hasta convertirlos en harina. Estos molinos como los de hoy, tanto producían harina de grano crudo (principalmente para hacer pan) o tostado para hacer gofio en este último caso y los granos de los que se tiene noticia son principalmente el trigo, la cebada, y el millo o maíz que tanto da, también de algunas legumbres como el garbanzo o lentejas. Ni que decir tiene, el agua seguía su curso íntegra, sin desperdiciarse ni una gota, sólo había dejado detrás parte de la energía que antes había adquirido fluyendo desde su origen. En el siguiente enlace lo verás con dibujitos y todo.

https://members.fortunecity.es/campomeruelo/funcionamiento.htm

El funcionamiento de los molinos es el mismo, diferenciándose básicamente por el origen de la fuerza motriz. En Canarias los hay de diversos tipos, desde la aceña o molino de agua descrito anteriormente a los movidos por el viento, entre los cuales se pueden distinguir los que se ven en Fuerteventura, similares a los molinos manchegos, especies de torreón con cúpula orientable y aspas de vela; las “molinas” cuya estructura de madera estaba a la vista, siembre con cuatro palas y los de torre piramidal metálica con rotor multipalas tipo Aermotor Chicago o Samson, marcas más conocidas de los cuales quedan numerosos ejemplares, aunque mal conservados y en desuso, sobretodo en Gran Canaria y Fuerteventura; éstos tenían capacidad para simultanear la extracción de aguas de pozos con las moliendas.

En la acequia de la Heredad de Regantes de la Vega Mayor de Telde habían, cinco aceñas, cinco molinos de agua llamados de Tecén, Las Longueras, El Roque, El Pulgo, y el Quinto, pues era éste el número cinco y le dio nombre a la finca donde estaba instalado, terrenos ocupados en la actualidad por el Polideportivo y los Juzgados. Molinos de viento había en Las Tapias, Las Rubiesas y Las Majadillas, entre otros lugares y ya movidos por energía térmica, sea vapor, motores de explosión y eléctricos se situaron en el entorno de San Gregorio de los cuales ha sobrevivido el conocido como Molino de Fuego que desde 1903 funciona en la Calle María Encarnación Navarro, anteriormente denominada calle de Los Marinos, gracias al empuje de la familia Sánchez sobreviviendo a otros similares que cerraron debido a la falta de relevo generacional principalmente. Lejos, aunque no tanto, quedan ya los tiempos de la maquila, cantidad de grano que se quedaba el molinero a cambio de hacer la molienda. En la posguerra “incivil” se trabajaba con este sistema de pago en especies (originario del régimen feudal que “vivió” Lázaro de Tormes), ante la falta de dinero o el poco valor del mismo.

Bien, ahora echa el grano en la tolva, suelta el agua para que ruede la muela y  vaya moliendo. Mientras sale el gofio calentito, se descargará la lista de pedidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>